Este perro sufría con su lengua pegada a la alcantarilla. Un hombre lo vio y se acercó para salvarlo

El pobre animal no sabía como escapar de allí.

Cuando las temperaturas golpean por debajo de los -15 Cº, es probable que todo se congele. Y cuando decimos todo, no es una exageración, ya que hasta las lenguas de los perros pueden sufrir los embates de un frío a ese nivel.

Y no, no es una metáfora. Esto efectivamente pasó en Vladivostok, Rusia.

Y como pueden ver, complicó en demasía a este pobre can, que con su lengua pegada -por el frío- a la tapa de la alcantarilla, vio como la vida le pasaba frente a sus ojos.

¿Estaría para siempre así, condenado a una miserable existencia pegado a esa tapa?

La respuesta, por suerte para la criatura, es no. Un buen hombre que pasaba por allí vio al can en problemas, y decidió ayudarlo. ¿La solución? Un poco de agua para que, de a poco, el hielo fuera yéndose y así darle la ansiada libertad al malogrado perro.

El individuo, héroe de esta historia, incluso gritó por ayuda. Al ver que no tenía éxito siguió por su cuenta, hasta que logró rescatar al can.

¿La moraleja? Ten mucho cuidado con dónde metes tu lengua, no vayas a quedarte pegado.