Niña pasó 5 días perdida en el mar, cuando la encontraron pedía que la mataran por lo que había hecho

En 1961, el 8 de noviembre, el barco zarpó en la madrugada con la familia Duperreault, que había estado ahorrando durante más de un año para cumplir el viaje de sus sueños, sin imaginar que se convertiría en la peor pesadilla. Jean, de 38 años, y su esposo, el doctor Arturo Duperreault, comenzaron la aventura en compañía de sus hijos Brian, de 14; Terry Jo, de 11 y Renée, de 7.Lo que parecía un hermoso barco de 60 pies, el ‘‘Bluebelle’’, se volvió escenario de una masacre. ¿El destino? Explorar las islas Bahamas. No podían estar más emocionados y ansiosos de disfrutar cada detalle. El capitán del barco, Julián Harvey, llevaba a su esposa, María Dene.

Los primeros días fueron un sueño hecho realidad, visitaron las islas Bimini, comunidad en la Isla del Gran Ábaco. Terry Jo lo recuerda como si hubiera sido ayer: un lugar cálido, arena blanca, y el agua cristalina permitía ver todos los peces de colores en el fondo. Ella y su hermana pequeña llevaban una bolsita llena de piedras y conchas hermosas que recogieron a la orilla.  El doctor Arturo Duperreault dijo: ‘‘Sin duda son las mejores vacaciones de mi vida, familia, y les prometo que volveremos’’. Ignoraba que no habría un mañana.

La noche del 12 de noviembre llegó. Terry Jo estaba agotada del día en la playa, así que se fue a su habitación. Después de una hora, a mitad de su sueño, escuchó que su hermano gritaba horrorizado ‘‘¡auxilio, papá, auxilio!’’. A sus 11 años Terry Jo sabía que algo andaba mal. Nunca antes había escuchado así a su hermano. La angustia le llenó el pecho y aunque su corazón latía fuertemente y las piernas le temblaban, fue a ver qué sucedía.

¿Qué pasó? El capitán Harvey había matado a su esposa porque ésta le reclamó que comprara un seguro de vida a nombre de ella pero sin su autorización. El doctor Duperreault intentó defender a María Dene, pero el capitán lo acuchilló por la espalda hasta quitarle la vida; tenía que deshacerse de cualquier posible delator. Luego buscó a Jean y a sus dos hijos e hizo lo mismo. El piso del barco quedó lleno de la sangre de la inocente familia que sólo quería pasar unas lindas vacaciones.Cuando Terry Jo subió encontró a su madre y a sus hermanos ensangrentados. El capitán ya había tirado al padre al mar. La niña aterrorizada preguntó a Harvey por qué lo hizo, él en respuesta la encerró en su habitación. La niña se sentó en  la litera y lloraba en silencio abrazada a sus piernas, fue cuando se dio cuenta que su hermana menor, Renée, seguía con vida pues aún estaba sufriendo por sus heridas. Mientras tanto el asesino abrió las válvulas para simular que el barco se había hundido por accidente.Terry Jo se aferró a su hermana y a un salvavidas que su papá les había comprado antes del viaje. Con su ropa delgada y los pantalones manchados con sangre de sus familiares quedaron en medio del océano. A las pocas horas Renée finalmente murió en sus brazos y Terry Jo vio como las vacaciones de su vida se convirtieron en un infierno. Ni siquiera pudo llorar porque debía ser fuerte para mantenerse con vida. Durante el día sentía los rayos del sol directos en la piel como agua hirviendo, y en la noche milagrosamente su frágil cuerpo soportó las bajas temperaturas que la hacían temblar sin parar mientras el púrpura de sus manos y sus labios era impresionante.La posibilidad de que un avión la descubriera era muy lejana; sería como querer ver una hormiga a metros de distancia, pero no perdió la esperanza. Llegó a imaginar que llegaba a la playa pero eran alucinaciones. Terry Jo no sólo sentía dolor en el corazón. Su cuerpo no podía más y comenzó a sufrir de taquicardia; la resequedad de la boca hacía que sus labios sangraran con apenas abrirlos, y empezó a sufrir de hambre, por lo que decidió alimentarse de los restos de su hermanita.

Comenzó por probar sus dedos, luego las manos, cuando se dio cuenta había devorado gran parte de las extremidades de su hermana. Pero después de haber saciado su hambre perdió el conocimiento.Pasaron 5 días hasta que despertó en el barco del capitán Teo, quien la rescató. Tenía fiebre, deshidratación severa y quemaduras extremas en todo el cuerpo, pero increíblemente se mantuvo fuerte hasta llegar a un hospital de Miami. Luego de de algunos días y entre lágrimas, contó a la policía todo lo que había pasado, su único deseo era morirse, en repetidas ocasiones pidió que la mataran pues estaba arrepentida de haber tenido que comer los restos de su hermanita para sobrevivir. Al poco tiempo la dieron de alta y se fue a vivir con su tía. Durante 20 años no volvió a hablar del tema, hasta que por fin recibió ayuda psiquiátrica. 50 años después, en mayo de 2010, publicó el libro ‘‘Logan’’, en el que explica cómo volvió a sonreír después de vivir un infierno.