Deja que tus hijos se ensucien… tendrás niños saludables

La idea general es dejar que los niños se ensucien para que básicamente sean mas saludables.1-65-768x574

Esta afirmación cuestiona lo que creemos sobre la salud y la higiene, llamada “hipótesis de la higiene” que sostiene que cuando se está expuesto a parásitos, bacterias y virus durante una edad temprana, los niños tienen más probabilidades de desarrollar asma, alergia y enfermedades autoinmunes durante la adultez.

Tres descubrimientos importantes:

  1. El Dr. David Strachan fue uno de los primeros en proponerla como la “hipótesis de la higiene” en la literatura científica, en un artículo de 1989 del British Medical Journal. En el documento, Strachan aseguró que enfermedades alérgicas como fiebre y eczema eran menos comunes en familias con muchos hijos, y que los niños de grandes familias posiblemente estaban expuestos a más gérmenes gracias a sus hermanos. Desde entonces, estudios epidemiológicos confirman el efecto protector no sólo de crecer en una gran familia, sino en granjas.
  2. En un artículo de inmunología en 2003, el Dr. Graham Rook propuso la hipótesis del “viejo amigo”, agregando que la exposición necesaria para aumentar inmunidad no se desarrolla en la niñez o durante una exposición infecciosa, sino gracias a microorganismos presentes desde la época de la cacería, cuando el sistema inmunológico del hombre estaba evolucionando. Rook propuso que los microbios que co evolucionaron con el sistema inmunológico animal son muy antiguos, y que nos hemos vuelto tan dependientes de ellos que nuestros sistemas inmunes no pueden funcionar o desarrollarse sin estos microbios internos. Estos microbios incluyen especies que habitan en nuestra piel, entrañas y sistema respiratorio, y que también viven en nuestras mascotas.
  3. En los últimos años ha emergido la hipótesis de la “diversidad microbiana”, que sostiene que la salud y diversidad de las bacterias que viven en nuestra mucosa son clave para fortalecer nuestro sistema inmune. Durante la gestación y niñez, el sistema inmunológico construye una base de datos que le permite identificar y responder a agentes dañinos en el ambiente interno y externo. Esta es la razón por la que el bebé que nace por parto natural se coloniza de las bacterias que se encuentran en el tracto vaginal y fortalece su microbioma humano.

2-70-768x51110 maneras de ensuciarse para fortalecer el sistema inmunológico:

1. Déjalos que se metan cosas a la boca

Aunque tu reacción natural sea quitarles las hojas, tierra, mugre o pasto de las manos a tus hijos, ¡aguántate! Lo mismo va para lamer las ventanas, masticar los cinturones de seguridad del coche, etc. Deja que tus hijos exploren, prueben y toquen el mundo a su alrededor.

2. No hiervas todos los recipientes

Claro que quieres que los recipientes estén limpios, pero no te conviertas en esa persona que hierve el vaso que olió el perro o el chupón que toco la alfombra. Tus hijos pueden beber o chupar de superficies con pocos gérmenes de vez en cuando.

3. Aléjate del jabón antibacterial

El uso constante del jabón antibacterial no sólo inhabilita el desarrollo del sistema inmune de nuestros hijos, también puede estar creando superbugs, incrementando la resistencia farmacéutica a los antibióticos.

4. Aléjate de los antibióticos

No te apresures y llenes a tu hijo de antibióticos o medicamentos antivirus cada vez que le da gripa. Esto puede crear el mismo tipo de resistencia a las bacterias como los jabones antibacteriales. Por el otro lado, podrías preocuparte por tu hijo a desarrollar neumonía, bronquitos o sinusitis. Te recomiendo buscar remedios naturales para elevar sus glóbulos blancos.

5. Visita granjas y ten mascotas

No necesitas viajar a Asia para jugar con elefantes o changos, para exponer a tus hijos a gérmenes benéficos. En su lugar, viaja a la granja de tu localidad para acariciar a las ovejas o montar a caballo. Por otro lado, las mascotas también cuentan. Gatos, perros, hamsters e incluso pescados pueden exponer a tus hijos a gérmenes, bacteria y otros seres vivos que, en otra circunstancia, no se encontrarían.

6. Aumenta el tiempo con otros niños

Nosotros educamos a nuestros gemelos en casa, pero también los llevamos a practicar gimnasia, en donde brincan en trampolines y ponen sus manos en pisos sucios acompañados de otros niños, además de frecuentes visitas al gimnasio, a jugar basquetbol y soccer, así como una gran cantidad de tareas extras que los exponen al sudor, piel y estornudos de otros niños.

7. Come alimentos fermentados

Mi esposa está escribiendo un libro llamado Dirty Kitchen, en el que presenta el uso de bacterias y procesos de la comida fermentada. Amo esto porque muestra la gran cantidad de bacterias en la comida, incluyendo kimchi, pepinillos, yogur, kombucha e incluso chocolate. Recuerda que es importante, pero recuerda que alimentar a tu hijo con la misma “medicina probiotica” todos los días, probablemente no sea un estímulo para su sistema inmune.

8. Que jueguen afuera

En una bonita tarde, dejamos que nuestros hijos exploren el patio trasero, y desde que eran muy pequeños regresaban con mugre en las uñas, lodo en sus caras y bocas, y hojas secas en la ropa. Esto eleva su sistema inmunológico.

9. No los bañes tan seguido

En esta época post victoriana de la limpieza, puede ser muy tentador bañar a tu hijo diariamente, seguido por un peinado perfecto y ropa coordinada. Pero a veces es bueno dejar que la mugre se fermente. Que se ensucien un poco y empiecen a oler mal, es un fabuloso estímulo para su sistema.

10. No laves excesivamente la ropa

Los gérmenes y las bacterias se reproducen en la ropa. Si no hubieras leído este artículo antes de saber esto, seguro estarías tentado a lavar la ropa de tus hijos todos los días. Y aunque no está bien mandar a tu hijo a la escuela oliendo mal o todo sucio, sí es importante dejar que use la ropa unas cuantas veces antes de lavarla, es la misma razón por la que no tienes que estar hirviendo los biberones o chupones a cada rato. La mayoría de las veces está bien que los niños huelan a niño.

Espero esta lista te ayude a dejar que tus hijos estén expuestos a organismos patógenos como bacterias, gusanos, parásitos, gérmenes, hongos y virus. Este podría ser uno de los mejores favores que le harás a tus hijos y les dará una ventaja en el futuro sobre quienes crecieron en una burbuja. Y quien sabe, tal vez tu sistema inmunológico también se beneficie un poco, así tendrás una razón menos para asquearte cada vez que tu hijo te estornude en la cara, tosa en la mesa o deje un rastro de mugre en la cara.