Sus 6 hijos se quedan solos después de verla morir. Pero ellos no sabían qué hace 20 años su madre selló su destino

Beth y Stephanie se convirtieron en inseparables amigas luego de trabajar juntas en un supermercado mientras asistían al Instituto Halifax County High School, en Virginia. Siempre idealizaron una vida perfecta; graduarse, viajar, conocer más amigos, finalmente casarse, formar una familia y vivir felices para siempre, como en los cuentos de hadas, sin embargo, la realidad es que las mayorías de las veces no es así y aunque de principio ambas lograron hacer su sueño realidad, pues se casaron y Beth tuvo seis hijos y Stephanie tres, todo tomó un rumbo completamente distinto. Las cosas se pintaron muy mal para Beth pues fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo. Lo peor, fue que su pareja, padre de su último hijo, la abandonó a su suerte y tampoco le importaron los pequeños. womanLas amigas habían tomado rumbos distintos pero no olvidaban su amistad, Stephanie se había mudado a otra ciudad por el trabajo de su esposo, vivía la vida que había soñado y era realmente feliz, nunca imaginó la situación por la que su amiga estaba pasando. Afortunadamente el destino las volvió a cruzar, exactamente 20 años después de haberse separado y evidentemente retomaron su amistad, fue entonces que Stephanie supo por todo lo que Beth estaba atravesando. Con el tiempo la amistad volvió a ser igual de sólida que antes, Stephanie no abandonó a su amiga en el difícil proceso por el que estaba atravesando. Incluso los hijos de Beth tuvieron mucha química con Stephanie y una relación con lazos muy fuertes.

Después de dos años de lucha imparable, Beth comenzó a cuestionarse muy preocupada que es lo que pasaría con sus hijos, pues no tenían más familia, sólo se tenían los unos a los otros. El cáncer se había extendido al cerebro, la columna vertebral y los nervios, Beth estaba consciente de que no le quedaba mucho tiempo de vida y el pensar en ello la consumía aún más, pues lo último que quería era que fueran distribuidos a diversas familias, destruyendo así la unión que a ella tanto le costó crear.culey2Stephanie siempre fue un gran apoyo para ella y para sus hijos, siempre trató de fortalecerlos y estar al pendiente de que nada les hiciera falta. Cuando Beth le hizo saber a Stephanie su gran preocupación,esta no dudo en proponerle a su amiga dejarlos bajo su tutela si ella llegaba a faltar, finalmente los pequeños la adoraban y ella no podía permitir que los hijos de su mejor amiga quedaran desprotegidos. Tras hablarlo con su marido e hijos, la decisión fue unánime: todos estaban felices de incorporar a los hijos de Beth a su familia. El vínculo entre ambas terminó por convertirse en algo indestructible.

El vínculo entre las dos mujeres pasó a ser para toda la vida. Fue en abril de este año que los niños de mudaron a la casa de los Culley. -“Siempre me pregunté para qué quería una casa tan grande. Ahora sé para qué”-, comentó Stephanie.13051728_10201344036440392_8208628616132292158_nEn mayo, después de una lucha en la que dejó todo, Beth dejó este mundo pero afortunadamente logró irse tranquila, sabiendo que sus hijos quedaban en buenas manos y en un hogar en donde los harían sentir queridos. Stephanie, Donnie y sus hijos serían ahora la nueva familia de sus hijos, Will, Jill, Selena, Jaxon, Dallas, Lily y Ace. Fue muy duro ver morir a su madre, sin embargo, les ayudó mucho el saber que continuarían unidos y al lado de personas que estarían para ellos brindándoles apoyo y amor.

Por iniciativa propia, la comunidad de South Boston organizó un evento para recaudar fondos para la generosa pareja que había decidido adoptar a los hijos de su amiga Beth, ya que la familia ahora sería muy numerosa, incluso abrieron la página gofundme, donde es posible realizar donaciones para los Culley.culeyMuchos juzgarán el que la familia acepte los donativos, lo cierto es que los Culley no tenían idea de que la comunidad haría eso por su familia  y es que el que aumente seis integrantes no ha de ser fácil y sin duda es un gesto noble que no cualquiera haría, seamos honestos. Estas acciones son las que terminan demostrando que no hay sentimientos más puros que el amor y la amistad, un gran ejemplo sin duda alguna que nos devuelven la fe en la humanidad.

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