Esta chica humilla a compañeras gordas en internet – su padre se entera y le da la lección de su vida

Es lamentable que actualmente el acoso escolar o bullying esté a la orden del día, que cada vez sean más los jóvenes que sufren por ello, pues no podemos negar que dichas situaciones son de las peores que puede enfrentar el ser humano. La realidad es que sin importar la índole, sexo, edad, etcétera, nadie merece ser acosado. Lo más lamentable es que algunos padres sabiendo el comportamiento negativo que sus hijos tienen hacia otros compañeros, no hacen algo para frenarlo, contribuyendo más a la causa, mientras que existen otros que merecen las palmas de todos, pues les dan una gran lección a sus hijos y de esto se trata la historia que te contaremos a continuación.escuelaUn padre descubrió que su hija molestaba a una compañera y la atacaba constantemente, así que él decidió darle una gran lección que estamos seguros no olvidará jamás. Todos creemos que hizo lo correcto, pues de haberse quedado callado y con los brazos cruzados, la situación hubiese podido empeorar. Estamos seguros de que la chica aprendió la lección y no volverá a molestar más a otra compañera, ¿quieres saber porque? Continúa leyendo.

El padre relata lo siguiente:

Callie es una niña muy dulce y amorosa. Siempre ha sido de los mejores promedios y ha estado rodeada de muchos amigos, además de ello cumple con las tareas de casa, es una hija ejemplar. No recuerdo haber tenido que llamarle la atención en algún momento, pues en realidad nunca me dio motivos para hacerlo, nunca hasta hoy.

Mi situación no es fácil, el criar a tres pequeñas solo ha sido todo un reto, se me ha complicado bastante y continuo aprendiendo.

El día de hoy me sorprendí mucho cuando recibí una llamada, era la madre de una compañera de Callie, sinceramente se encontraba muy mal, lo entendí cuando llorando me dijo que mi hija  estaba involucrada en el acoso de la suya. Callie en compañía de sus amigas tomaron diversas fotografías en posiciones ¨extrañas¨, por su sobrepeso, estas les daba mucha gracia a sus compañeros. La intención era humillarla y vaya que lo lograron.

La madre confesó que debido a ello, su hija había intentado cortarse las venas, así es que esto era la gota que terminaba derramando el vaso.

Callie había salido de paseo con sus amigos pero cuando llegara esa señorita me iba a escuchar, estaba muy molesto por lo que había hecho, así que tendría que atenerse a las consecuencias, pues no era la manera en que yo la había educado.

Esperé su llegada a la hora que me había dicho que regresaría, sin embargo, escuché timbrar mi móvil y era ella avisándome que se quedaría en casa de una amiga, le dije que no que necesitábamos hablar y ella inmediatamente dijo que ya se encontraba con su amiga, así que colgó.

No lo pensé ni siquiera dos veces y salí en busca de ella. Cuando llegué a casa de su amiga  la casa se encontraba sola así que no tuve más opción que ponerme en contacto con los demás padres para saber si alguien la había visto. Afortunadamente el hermano de una de sus compañeras me dijo que la había visto con otras compañeras en un parque y en menos de lo que imaginé, ya me encontraba allí.

No soy y no creo ser nunca un padre agresivo, sin embargo, esta vez mi hija había ido demasiado lejos y las consecuencias de sus actos pudieron haber terminado en una desgracia. Me planté frente a mi hija y le advertí que le montaría una escena si no se metía en el auto conmigo inmediatamente, en ese momento la vi en realidad: -tengo casi 18 años así que ya puedo hacer lo que yo quiera y tú no debes avergonzarme con mis amigas.

En ese momento sentí como la sangre me hervía con cada palabra y de manera casi inconsciente le di una bofetada. Sin pensar bien en mis palabras le dije que debería sentirse avergonzada pues había mandado al hospital a una chica por lo que ella y sus ¨amigas¨ habían estado haciendo. Me sentí ofendido tanto como pude por sus mentiras y le recalque (hice bien o mal, no se) que su madre se sentiría muy decepcionada de ella pues estaba irreconocible.

Hubo gran alboroto que prefirió meterse casi al instante en el auto. Le quité  todos los dispositivos electrónicos (laptop, celular, privilegios de TV). Le dije que tenía que loggearse en su cuenta anónima de Facebook y colgar un mensaje disculpándose e identificándose como la persona que colgó las fotografías. Cuando entró a su cuenta pude mirar sus publicaciones. No había publicado sólo sobre una persona. Esta página de Facebook estaba dedicada a reírse de los “nerds y solitarios” de la escuela. Eran un poco más de 50 fotografías.

Ella compartió una disculpa con sus contactos y creo que le quedó muy claro que no haría nada más durante el verano, así que todos los planes que tuviese en mente tuvieron que ser cancelados. En cuanto a comunicarse con alguien, necesita que yo esté presente para hacerlo.

Entre la lección también tuvo que asistir a terapia semanal obligatoria, hacer servicios a la comunidad así como con su familia, además Callie no tendrá privacidad por un tiempo pues he quitado la puerta de su recamara y en cuanto a lujos, no tendrá ninguno hasta nuevo aviso, entre ellos están: los costosísimos productos para la piel y pelo que le compré. Le di un simple champú, un acondicionador, gel y loción. Todo está en el garaje. También perdió su maquillaje (no sé si mantendré esto prohibido). Saqué todo lo que usa de su habitación y básicamente tiene sólo libros y su piano. Le he dicho que lea y que trate de practicar con el piano que tanto pidió y nunca usó, tal vez esto le sirva un poco como terapia.

Le pedí a mi hija que meditara las cosas que había hecho, no sin antes advertirle que el ¨revelarse¨ solo provocaría que tuviera más restricciones, en cambio sí respetaba los términos, yo reconsideraría la duración de estos.

¿Qué te pareció la lección que este padre le dio a su hija? Esperemos que en verdad Callie cambie y no vuelva a lastimar a ninguna persona.

¡Por favor, si estas en contra del bullying comparte esto para denunciar y ponerle fin al bullying en la escuela!  😥