Quedarme en casa: La decisión por la que más fui juzgada.

Little Toddler Looking Up at Mother and Making Mess

Ser mamá no es fácil, criar pequeños seres humanos probablemente es el trabajo más difícil que me ha tocado vivir. A veces pienso que el ser madres esta poco valorado, pero ser madres que deciden quedarse en casa esta incluso peor o no, no lo sé. Quiero que sepan que no hay bien ni mal, una mamá no es mejor que otra por seguir su carrera, ser profesional o decidir quedarse en casa. Pienso que el sentimiento y el amor que sienten por sus hijos será siempre igual sin importar la decisión que tomen.

Una de las cosas que me toco vivir desde que me convertí en madre fue sentirme juzgada siempre: Si di mucha teta, ¿hasta cuándo seguirás dando teta?, si lo meto muy pronto al nido, si lo saco muy bebito a la calle, si le doy el iPad para comer o no lo fuerzo suficiente para gatear, caminar o hablar. Si soy muy estricta o muy blandengue, si cocino o no lo hago, si no tienen horarios o los tienen muy marcados, si se me escapa una lisura, si me olvide de mandar la tarea del nido o peor aún me olvide de recogerlo… ¿Cómo? Pero si “sólo” te quedas en casa… Sin embargo, creo que las preguntas que más me ha chocado escuchar fueron estas:

¿No tienes aspiraciones? ¿Has estudiado tanto para nada? ¿No quieres tener éxito?

mama-estresadaFuerte, ¿no? Es fuerte tomar por sentado que el quedarme en casa me convierte en una mujer sin aspiraciones, conformista y un ser mediocre. Es curioso porque yo me siento una mujer exitosa, no me gusta presumir de qué o porqué, pero lo siento así. Sí tengo aspiraciones, metas y muchos sueños, uno de ellos es verlos crecer, criarlos yo misma y no perderme de momentos. El quedarme en casa fue una decisión que la pensé muy bien, no lo tome de la noche a la mañana y a la ligera. Quise quedarme en casa y no creo que necesite dar explicación alguna por mi decisión más que contarles que soy feliz y no me arrepiento por nada. Mis hijos son mis pequeños maestros y aprendo mucho de ellos, todos los días, me motivan a ser una mejor mujer siempre. Probablemente muchos piensen que decidí dejar mis sueños de lado por convertirme en madre, pero debo decirles, que no lo hice. Yo no deje ningún sueño de lado por mis hijos y tampoco los voy a poner como excusa, si hay algo que me falte cumplir, y que por falta tiempo no he podido lograr aún, creanme que no he desistido ni me he olvidado. Tener hijos no significa que debamos dejar o sacrificar nuestros sueños, todo lo contrario, son una motivación y quiero agradecerles a ellos por haber llegado a mi vida. Quedarme en casa, es y será lo más sacrificado y desinteresado que he hecho pero estoy orgullosa de eso.

Criar y llevar una casa no es fácil, yo no hueveo todo el día como suelen pensar muchos y tampoco me siento una mantenida. Es un lujo que muchas mujeres quisieran tener y probablemente no todos lo comprendan. Yo la verdad no entiendo, parece ser que nadie nunca estará contento/a con nada. Juzgan a las mujeres por ir a trabajar “¿No te da pena dejarlos?” y también las juzgan por querer quedarse. Estos prejuicios vienen de todos, desde gente extraña que cree que es importante darte su opinión al respecto, conocidos, amigos, suegros, familia e incluso hasta de los mismos esposos. Porque una cosa es decir “Claro que la apoyo, estoy feliz que ella se quede cuidando a nuestros hijos, porque quién mejor que ella para criarlos” pero por otro lado llegar a casa y soltar frases como “¿Cansada tu? Pero, ¿de qué? si tu te quedas en casa todo el día” es algo que nosotras no necesitamos. Si van a apoyar, apoyen siempre, no por momentos.

¿Cansadas de qué? ¿De qué podríamos posiblemente estar cansadas las mamás que decidimos quedarnos en casa? Pues lo primero que se me viene a la mente es decirles que en este trabajo, no tenemos horario de entrada, salida ni hora de almuerzo, no hay coffee break, “¡Gracias a Dios mañana es feriado!” ¿Qué es eso? Para nosotras es lo mismo todos los días. Eso sin contar que no hay relevo ni de madrugadas. Nos convertimos en literalmente multi facetas, no por nada, dicen que una madre puede ocupar el lugar de cualquiera pero nadie el de ella, nos convertimos en choferes, porristas, psicólogas, doctoras, enfermeras, artistas, cocineras, administradoras, secretarias y así podría quedarme horas… ¿Cansada yo? Claro que sí, no tengo tiempo ni de terminar mi café frío servido a las 8am, no tengo receso ni para ir al baño, perdí mi privacidad, mi soledad, mis momentos de silencio…descargaSer una mamá que se queda en casa por opción, debería ser un trabajo tal vez no remunerado (porque uno lo hace porque quiere finalmente), pero definitivamente si apreciado y agradecido. Si algo aprendí en este camino de la maternidad es a no juzgar. La maternidad no es una competencia, aquí nadie se llevará el premio a la mejor madre del año, así que dejen de mirar al lado porque nadie sabe lo de nadie, lo que funciona para una familia, tal vez no funciona para otra, nada esta bien, nada esta mal, solo somos mujeres haciendo lo mejor que podemos con lo que nos toca pero todas con el mismo fin: querer y buscar lo mejor para nuestros hijos. En eso, creo que todas coincidimos ¿no? Sólo quiero terminar diciendo algo, por si tu esposo, familia, amigas o quien sea no te lo dijo: Eres una gran mamá, lo estás haciendo de maravilla.