Estos son los 12 hábitos que reducen tú METABOLISMO y que seguramente ignorabas

Probablemente ya sepas que si no comes tu desayuno o no duermes lo suficiente, tu metabolismo se ve afecto y se vuelve más lento, así que por favor desayuna y duerme, son dos cosas muy placenteras.

Pero hay otros hábitos bastante comunes en tu vida cotidiana que también alentan esa capacidad de tu organismo para quemar calorías y aprovechar nutrientes. Aquí te las traemos para que te levantes de tu asiento y te pongas a correr un poco.

Si sientes que has empezado a aumentar de peso muy de repente, puede que cometas algunos de los siguentes errores… ¡o más de uno!

  1. No comes con regularidad: Lo primero que debes entender: Tu cuerpo es más inteligente que tú. Sabe cuándo va a recibir comida, que es el único combustible que tiene, entonces se prepara para trabajar. Si comienza a sentir que cada vez recibe menos comida o la recibe muy pocas veces, va a empezar a trabajar menos, ¿para qué trabajar si no va a recibir nada? La solución es comer algo cada 3–4 horas, aunque sea un pequeño refrigerio.
  2. Le hace falta agua:¿Recuerda cuánto de nuestro cuerpo es agua? La suficiente cantidad ayuda a controlar y mantener nuestro metabolismo en un funcionamiento óptimo. Cuando comienzas a dejar de tomar agua, se refleja, por ejemplo, nuestro metabolismo puede quemar hasta el 2% de las calorías que quemaría con las cantidades suficientes de agua. ¿No te gusta tomar agua? Puedes intenter beber té, por ejemplo, el té verde es excelente para ayudarte a quemar calorías y balancear un poco los niveles de agua.
  3. Evitas los lácteos: Todos los lácteos contienen nuetrientes que son integrales tanto en la quema de calorías como en formación de nuevos músculos. En caso de una intolerancia a la lactosa, debes buscar prouctos que contengan ácido linoleico, proteínas como la caseína, y calcio principalmente. Éste último es de gran importancia para la regulación del metabolismo, ayuda a muchas células a cumplir su función de forma más rápida, claro el exceso de calcio también puede ser perjudicial.
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  4. No haces ninguna actividad física rutinaria:Una rutina bien diseñada y ejecutada es indipensable para acelerar tu metabolismo. Además que va a ayudar al desarrollo muscular, lo cual también le ayuda a nuestro organismo.
  5. Te brincas la mañana: Sí, ya no estamos hablando del desayuno, sino de brincarte la mañana entera. El boicot al sol matutino es de lo peor que le puedes hacer a tu cuerpo. Los primeros rayos regulan el ritmo cardíaco y es obvia la importancia que esto tiene para nuestro cuerpo. También tiene consecuencias en la calidad de nuestro sueño, y en la forma en que nuestro organismo recibe y aprovecha las comidas. Básicamente es la vitamina D la que le da inicio a todo nuestro metabolismo.
  6. Excluyes por completo el almidón: Las dietas con niveles extramadamente bajos o nulos de almidón son más perjudiciales de lo que imaginas. Cuando haces actividad física, tu cuerpo necesita glucógeno, el cual se encuentra en los depósitos de almidón de tu cuerpo. Si no consumes nada de almidón, el glucógeno no se va a poder renovar y tu organismo se va a cansar demasiado constantemente.
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  7. No sabes lo que es un refrigerio: Si piensas que un refrigerio son galletas, botanas, yogurts con azucar, es momento de cambiar la definición. Debes reemplazar todas las azúcares y almidones pobres con grasa, específicamente grasa no saturadas, las que encuentras en las nueces, algunas semillas como las de girasol, ajonjolí, incluso atún y salmón. Simplemente come un puñado de nueces en vez de galletas y tu metabolismo trabajará mucho mejor.
  8. Demasiado calor: La verdad es que nuestro cuerpo trabaja por sí solo en bajas temperaturas, se debe calentar a una temperatura agradable y hace esto quemando grasa subcutánea. Esto no quiere decir que debas estar siempre en un congelados o que duermas en invierno sin cobijas y las ventanas abiertas. El punto es crear una atmósfera fresca, sobre todo en tu cuarto al momento de dormir.
  9. Usas exclusivamente sal de mar: La sal de mar es una alternativa muy popular a la sal yodada común. Como sea, esto a veces no es tan bueno, y es que la falta de yodo es perjudicial para nuestro organismo, el yodo tiene la función de activar nuestra tiroides, el centro de todo nuestro metabolismo. Si tal vez no quieres regresar a la sal de mesa, debes encontrar yodo de otro forma, los productos marinos, pescados y mariscos y el huevo son excelentes fuentes de yodo.
  10. Demasiados productos no orgánicos: Muchos químicos contenidos en pesticidas evitan que el organismo libere energía, lo que si hay un exceso de ellos, nuestro metabolito no trabajará como debe. Lo mejor es que nuestras frutas y verduras, al menos, sean completamente orgánicas.
  11. Deficiencia de hierro: El hierro se encarga de transportar oxígeno a nuestros músculos: falta de hierro, falta oxígeno en nuestros músculos, la energía que se produce también se ve reducida. Siempre debes consumir productos con hierro como frijoles y verduras de verdes.
  12. Demasiado estrés: Nada, ni siquiera nuestro metabolismo, se puede esconder del estrés. Las personas que están siempre nerviosas y tensas suelen quemar 100 calorías menos que sus amigos tranquilos. Y es todo lo que viene con el estrés: comer comida rápida, depresión. Lo mejor es relajarse, tranquilizarse, tal vez ir a cursos de yoga.
 Muy seguramente ya podrás saber si le estás haciendo daño a tu metabolismo sin darte cuenta. Esperamos te haya sido de utilidad. ¡Sé feliz y mantente sano!